AGUA QUIETA
CRISTINA GRANDE
Siempre he tenido cierta tendencia a degustar el sabor agridulce de la Nostalgia (Como dice el blog Corre profundo), a saber que todo lo vivido es y será pasajero, por eso me ha gustado tanto este libro.
Con Agua Quieta, Cristina Grande nos trae 62 páginas llenas de sensaciones que evocan recuerdos, 62 páginas llenas de historias de familia y realidades compartidas.
Este libro no sigue un orden cronológico, es como la memoria, totalmente desordenado, loco, instintivo e impulsivo. Los capítulos vienen como los recuerdos a nuestra mente, pequeños retazos de nuestra historia que aparecen cuando alguno de nuestros sentidos nos toma la delantera, así, gracias al olor del romero conoceremos a la Madre de Cristina y su afición por la fotografía como memoria gráfica de los días. Con los almendros conoceremos a su abuelo, un hombre sencillo ligado a la tierra. Aprenderemos a pescar con su padre... pero sobre todos ellos conoceremos a su abuela, una mujer vital y coqueta que a sus 96 años se coloca sus mejores perlas para ir a los toros con sus nietos, la misma que antaño preparaba dulces navideños y ahora toma el café en una terraza mientras se fuma un cigarrillo. Una mujer que ha sabido exprimirle todo el jugo a los días.
A través de este libro Cristina Grande nos trae 36 joyas en monodosis que se unen para formar un pasado, una historia familiar que nos habla de olores, sabores y lugares, sentimiento y costumbre en estado puro. Y para plasmar todo esto tenemos los espectaculares dibujos de Esperanza Campos.
Me estoy volviendo adicta a vagamundos!!!
